Sí, así ha sido mi fin de semana... no cambiaría nada. Risas, tras más risas, y risas después. No encuentro trabajo para verano, las opciones de irme de campamento en agosto cada vez se complican más, pero aún así.... me lo tomo bien, con alegría.
El viernes fue como todos los demás: levantarse, facultad, comer, facultad, coro, messenger. Pero he de reconocer que el momento messenger estuvo mu mu bien. Fueron risas y más risas con el nuevo exitazo del tiburó, el tentáculo negro, estribó, pofavó sávame. No puedo evitar reirme y cantar esa mierda según lo escribo, es asquerosamente pegadiza. Putas hormigas blancas... jajaja.

Bueno, el sábado se presentó pues como todos, pero con más risas. Tras el incedente del espionaje en el seto (fallido por cierto), quedé con los de siempre, a beber más que de costumbre (odio el señor del tres), y a partir de las 12 o 1 vi la noche desde otra perspectiva más surrealista, con perreos y otras cosas pa reirse.
No sé a que hora llegué a casa, pero me levanté el domingo con el mismo plan que siempre: levantarse, niños, más niños, ensayo con niños, comer, vaguear, jaulario, ¿barbacoa? Y ahí, además de comerme kilos de panceta.... volví a caer, jugué al señor del tres. Odio los dados, los dobles, los sietes, los ochos, los nueves, los onces, los cincos y sobre todo los treses. Si le sumamos a eso que una jauría de familiares & company querían tajarme.... sale lo que sale. Pero fueron risas, y más risas.
Y lunes, fiesta en Castilla y León. Esto es un cachondeo.... si ya voy poco a la facultad, imagínate esta semana..... martes y miércoles. Esto de los puentes el año que viene se nos acaba... y lloraremos.
Nada más que contar, me siento feliz, con mis altibajos pero feliz. Con una sonrisa de oreja me voy a ir yendo. Sálvameeee, ven nadando a mí, sálvameeee, soy un náufrago.


